El proceso electrolítico en acción
Cuando está en funcionamiento, el ánodo de cobre libera iones que pasan por el sistema de refrigeración del motor en el flujo de agua marina. Esto crea un entorno en el que ni las lapas ni los mejillones pueden asentarse ni reproducirse, eliminando el riesgo de bloqueo.
Al mismo tiempo, el ánodo de aluminio produce iones que recubren las superficies internas de las tuberías para producir una capa que elimina la corrosión.
El sistema Cathelco tiene, por tanto, una doble utilidad, impidiendo el desarrollo de organismos marinos y suprimiendo al mismo tiempo la corrosión del interior de las tuberías.
La concentración de iones de cobre en el agua marina es extremadamente pequeña -menos de 2 partes por cada mil millones- pero suficiente para impedir la bioincrustación.